

Qué es Mentoor
Mentoor es una plataforma que nace para ayudar a los estudiantes que están pasándolo mal con sus estudios. La mayoría de estudiantes no tienen un problema de capacidad; tienen un problema de confianza.
¡Hola! Somos Manu y Luis, fundadores de Mentoor.
Manu es ingeniero aeroespacial, Luis es arquitecto, y ambos somos profesores. Antes de crear la plataforma, llevábamos años dando clases particulares. Ahí fue donde vimos el problema de verdad: alumnos que no avanzaban, familias desesperadas que no sabían cómo ayudar y profesores que no terminaban de encajar.
Decidimos construir Mentoor para resolver eso: un lugar donde los alumnos aprenden, las familias se sienten acompañadas y los profesores tienen un lugar para dar clases con todas las herramientas necesarias.
¿Quién está detrás?
Llevamos más de 4 años construyendo Mentoor, y lo hacemos desde dentro: todos los que estamos detrás somos o hemos sido profesores particulares. Hemos dado miles de clases, hemos visto a cientos de alumnos bloquearse y sabemos exactamente qué necesitan para volver a avanzar.
Empezamos siendo dos. Hoy somos un equipo multidisciplinar. Hay quien da clases de matemáticas desde hace diez años, quien se pelea con el código para que la plataforma funcione, y quien atiende personalmente a cada familia que escribe. Pero todos compartimos lo mismo: hemos sido profesores y sabemos lo que está en juego cuando un alumno se sienta a estudiar y no le sale.
Por eso cuidamos el proceso de principio a fin. Elegimos personalmente a cada profesor que entra en Mentoor, emparejamos a cada alumno a mano y hacemos seguimiento real para que nadie se quede a medias. Si algo no funciona, lo sabemos y lo arreglamos. Si algo funciona, lo cuidamos.


Estamos comprometidos con cambiar la educación, y un compromiso así no se sostiene en silencio. Por eso lo contamos: en charlas, en escenarios, en cada foro donde nos dejen hablar. Defendemos que la educación puede emocionar, que aprender puede volver a ilusionar, y que conformarse con un sistema que ha dejado de inspirar no es una opción.
No salimos a tener razón: salimos a contagiar las ganas de hacerlo mejor. Porque divulgar también es enseñar, y cuantas más personas se atrevan a cuestionar lo de siempre, antes dejará de ser normal lo que hoy damos por bueno.
El sistema educativo ha dejado de ilusionar. Nosotros estamos aquí para devolverle las ganas.
































